sábado, 14 de abril de 2012

Sexualidad e infidelidad

La libertad sexual que reclama una parte de la juventud de los países industrializados puede calificarse, ciertamente, de revolucionaria.  Es una libertad que somete a revisión los fundamentos de nuestra sociedad, y exige un contexto político y social distinto del nuestro, del cual pueda surgir una nueva ética sexual.  Lo que más impresiona, de entrada, en esta actitud de los jóvenes por fundamentar esta búsqueda en el vivir cotidiano.  Hablando de los valores que se puedan adquirir en la pareja a los cuales el hombre y la mujer se sienten más adheridos en su vida conyugal dependen, en gran medida, de la percepción de los papeles o roles masculino y femenino. 
En el pasado, la infidelidad del hombre no planteaba demasiados problemas; se la daba por supuesta como privilegio del más fuerte, del que posee el dinero y en consecuencia, todo el poder, y para la mujer hasta hoy, pierde su honra y pone en ridículo a su pareja provocando inquietud, y se tratará a través de los tiempos y en diversos contextos.
En el siglo XVII sería el comienzo de una edad de represión donde nombrar el sexo se torna más difícil y costoso y donde el pudor moderno obtendría que no se lo mencione merced al solo juego de prohibiciones que remiten las unas a las otras imponiendo silencio y censura ya que todo parece muy diferente siendo una verdadera explosión discursiva en torno y a propósito del sexo.  Los discursos sobre el sexo son específicos y diferentes a la vez por su forma y objeto y esta fermentación discursiva se aceleró desde el siglo XVIII dando como esencial la multiplicación de discursos sobre el sexo teniendo como poder mismo la incitación y más aún obstinación por el poder dando detalle infinitamente acumulado, cierto es que la discreción es recomendada con más y más insistencia pero debido a que la lengua puede pulirse, la extensión de la confesión no deja de crecer.  Michel Foucault decía: “no solo los actos consumados sino las caricias sensuales, todas las miradas impuras, todas las palaras obscenas…, todos los pensamientos consentidos”.  Es lo que da apertura a la comunicación de los hechos y que no todos se plasma en pensamiento puro. O que “una vida secreta no debe presentar ninguna omisión; no hay nada de lo cual avergonzarse, jamás se conocerá demasiado la naturaleza humana”.  Dejando en claro que si se pondría a analizar  a cada individuo no se encontraría nada grave acerca de lo sucedido, y no por mucho que se esconda no tardara lo mismo en salir a la luz.  Es por eso que el sexo no es otra cosa que se juzgue, es cosa que se administra, es decir, no hay prohibición, sino la necesidad de reglamentar el sexo mediante discursos útiles y públicos. En primer lugar la medicina, por mediación de las enfermedades de los nervios, luego la psiquiatría, cuando se puso a buscar en el exceso, luego en el onanismo (masturbación), luego a la insatisfacción, luego en los fraudes a la procreación la etiología de las enfermedades mentales, y anexando la irregularidad sexual a la enfermedad mental definiéndolo como norma de desarrollo de la sexualidad desde la infancia hasta la vejez caracterizando con cuidado todos los posibles desvíos.  No sin lentitud y equivoco, leyes naturales de la matrimonialidad y reglas inmanentes de la sexualidad comienzan a inscribirse en dos registros diferentes, dibujando un mundo de perversión, que no es simplemente una variedad del mundo de la infracción legal o moral, aunque tenga una posición de secante en relación con este. Es por eso que (Westphal, 1870), “La mecánica del poder que persigue a toda esa disparidad no pretende suprimirla sino dándole una realidad analítica, visible y permanente: la hunde en los cuerpos, la desliza bajo las conductas, la convierte en principio de clasificación y de inteligibilidad, la constituye en razón de ser y orden natural del desorden”. Dando solo como orden continuar produciendo allí donde ya no hay más orden, y a todo esto, ¿por qué, pues, el sexo es tan secreto? ¿Qué fuerza es esa que tanto tiempo lo redujo al silencio y que apenas acaba de aflojarse, permitiéndonos quizá interrogarlo, pero siempre a partir y a través de su represión? No importando el destape del sexo, seguirá viéndose a través de una cortina para evitar la falta de moralidad, y quedando como fantasma. Freud intentó pensar sobre la sexualidad a partir de esta producción fantasmagórica que encontramos en los niños o, incluso, también, intento abordar el saber de la sexualidad en psicoanálisis a partir de los grandes mitos de la religión occidental, pero creo que los psicoanalistas nunca se han tomado enserio el problema de la producción de las teorías  sobre la sexualidad en la sociedad occidental, y al final no es ese el problema de la sexualidad sino del saber sobre la sexualidad a partir no del desconocimiento por parte del sujeto de su propio deseo, sino de la súper producción del saber social y cultural, del saber colectivo sobre la sexualidad. Michel Foucoult decía: “En Occidente no tenemos un arte erótico. Dicho de otra forma, no se aprende a hacer el amor, ni a darse placer, ni a producir placer en los demás; no aprendemos a maximizar, a intensificar más nuestro propio placer a través del placer de los otros”. Dicho de otra manera nos conformamos con lo que el cuerpo nos entrega, con lo que el instante esta dando sin hacer algo al respecto por explotar ese placer, ya ni en cuestiones religiosas aunque a decir verdad, cuando se quiere caracterizar a la moral cristiana en relación con la sexualidad y cuando se la opone a la moral pagana, a la moral griega y romana, recurrimos a los siguientes rasgos: en primer lugar, el cristianismo seria quien impuso a las sociedades antiguas la regla de la monogamia; en segundo lugar, el cristianismo habría designado como función, no solo privilegiada o principal, sino como función exclusiva, como única función de la sexualidad, la reproducción, hacer el amor solo para tener hijos. Finalmente, en tercer lugar hubiera podido comenzar por aquí una descalificación general del placer sexual.  El placer sexual es un mal, un mal que es necesario evitar y al cual hay que concederle la menor importancia posible, por lo tanto, no practicar las relaciones sexuales y no encontrar placer más que en el seno del matrimonio, del matrimonio legitimo y monogámico. Y a esto nos vamos a otro punto, la poligamia.  La poligamia, el placer fuera del matrimonio, la valoración del placer, la indiferencia en relación con lo hijos, ya habían desaparecido, en lo esencial, del mundo romano antes del cristianismo y solo quedaba una pequeña elite, una pequeña capa, casta social de privilegiados, de gente rica, ricos y, por tanto, disolutos, que no practicaban estos principios, pero en lo fundamental, ya habían sido asimilados, y al hacer esto se decía que la monogamia era la fidelidad y la procreación figurando como las principales o quizá las únicas justificaciones del acto sexual, un acto que, en sus condiciones, permanece intrínsecamente impuro, así el cristianismo propuso un nuevo modo de aprehensión de si como ser sexual.  San Agustín decía: “El deseo no se contenta con adueñarse del cuerpo por completo, exterior e interiormente, sacude al hombre entero, uniendo y mezclando las pasiones del alma y los apetitos carnales para ocasionar esta voluptuosidad, la mayor de todas entre las del cuerpo; de manera que, en el momento en que llega a su culmen, toda la agudeza y lo que se podría denominar la vigilancia del pensamiento están casi anonadadas”.
En tema del orgasmo en relación con la pareja, si no se consigue es punto para buscar la infidelidad, perderse en la poligamia, o simplemente buscar esa formula del orgasmo en algún otro lado que no se con la pareja misma.  Entender la formula del orgasmo y aplicar sus principios al área de los sentimientos provee una llave para ayudar a la gente a liberar emociones bloqueadas, restablecer el flujo de energía en todo el cuerpo y recuperar la salud emocional, ¿se tratara esto de la felicidad sexual?, o únicamente es factor para entregarse a los sentimientos y dejarse llevar.  Aneesha L. Dillon decía que: “Hacer el amor a diario no era cuestión de un casanova, mas bien de una monogamia serial”, de esta manera se podría seguir disfrutando de una serie de intensas relaciones amorosas, una después de la otra, que eran más o menos monógamas, quería decir que la poligamia no existía y que la infidelidad quedaba en un segundo plano, para nada importante, lo importante era el deseo sexual.  Reich aseguraba que no era suficiente para un hombre o una mujer hacer el amor frecuentemente o tener muchas parejas y encontró que era la calidad y no la cantidad lo que hacia la diferencia, era la capacidad de la persona de disfrutar un orgasmo sexual completo y lo llamo, “potencia orgiástica”, que era lo que determinaba su habilidad para superar un comportamiento neurótico, ¿será que si la neurosis aparece también con ello una infidelidad?, pero si es cierto que una persona disfuncional se convierte en neurótica porque nunca llega a la cuarta etapa, que nunca tiene la oportunidad de relajarse, de manera que toda esa energía se queda en el cuerpo, manifestándose como tensión, intranquilidad, malestar y tiende a enloquecer al individuo, es por eso que disfuncionalmente en el sexo, se busca ese placer  y esa tranquilidad en otra persona fuera de la pareja, esto se logra porque la penetración del pene en la vagina reúne la energía de manera mas concentrada en el área de nuestros órganos sexuales y lleva la carga a un nivel mas alto.
Esto será condición que la cultura y la cuestión de identidades provoque los líos de genero  ya sea femenino o masculino y que se relacionan con la conducta entre hombres y mujeres, ya que tradicionalmente las sociedades atribuyen a la masculinidad una serie de rasgos que se hace patente la superioridad del hombre sobre la mujer, a la mujer le queda el garantizar la reproducción del espacio privado y al hombre la apropiación del publico, (Rousseau, 1989, p. 284).
La justificación se empieza a tener en torno a la infidelidad o a la poligamia, debido a tal liberación de la sexualidad dando salida a una necesidad periódica provocada por la intolerable frustración dando como resultado a una felicidad humana dependiente de la realización de deseos infantiles, el más fuerte de esos deseos, el deseo de Edipo. Freud decía: “Ellos no han abandonado sus aspiraciones sexuales directas, pero son mantenidos atrás por resistencias internas que les impiden alcanzarlas; así ellos descansan tranquilos con ciertas aproximaciones a la satisfacción”. Dando un resultado y un mantenido acento en la realización erótica desde al amor corporal de unos por los otros, hasta el amor por el trabajo. Sin embargo, la misma enajenación progresiva aumenta la potencialidad de la libertad, mientras más ajeno al individuo llega a ser el trabajo, menos lo envuelve en el campo de la necesidad. Esto es como lo que dice (Hans W. Loewald, 1951). “El impulso de restablecer la perdida unidad narcisista-maternal es interpretado como una amenaza de un “engolfamiento maternal” por el todo poderoso útero. El padre hostil es exonerado y reaparece como el salvador que, al castigar el deseo incestuoso, protege al ego de su aniquilación en la madre”
Esta indiferencia no es, desde luego, propia a este grupo, pues sabemos que los ritos que producen el acto sexual o la hierogamia (matrimonio sagrado), tienen como finalidad provocar la magia imitativa, una abundancia en la cosecha o en la fecundidad de los animales dejando como la paga un pecado y su penitencia.  Para el adulterio lo que se persigue es el deseo de cierta estabilidad social y el de asegurar la paternidad y con ello la exactitud en la transmisión patrilineal, sin dejar a un lado a los ancianos, los que aseguran estar a salvo de todo castigo, “El anciano no es censurado si tiene aún deseos eróticos aunque es visto socialmente como impotente y estéril.  A la inversa, la anciana se considera insaciable desde el punto de vista sexual y ciertos textos no titubean en desarrollar el tema de esta vieja loca de miel”. (Levi-Strauss, 1966).
La sexualidad incontrolable es como una embriaguez y el alcohol no puede, en consecuencia, ser utilizado sino entre los sujetos de sexualidad extinta.  Podemos decir que “El erotismo es la aprobación de la vida hasta la muerte”. (Sylviane Agacinski). Por desgracia el secreto es demasiado firme, decía el Márquez de Sade, “no hay libertino que este un poco afianzado en el vicio y que no sepa hasta que punto el acto de quitar la vida a otro actúa sobre los sentidos”. Dejando un paso a la desnudez que se opone al estado cerrado, es decir, al estado de la existencia discontinua, así los cuerpos se abren a la continuidad por esos conductos secretos que nos dan un sentimiento de obscenidad.  La obscenidad significa la perturbación que altera el estado de los cuerpos que se supone conforme con la posesión de si mismos, con la posesión de la individualidad, firme y duradera.
El erotismo de los cuerpos tiene de todas maneras algo pesado, algo siniestro, el de los corazones es más libre.  Una felicidad tranquila, en la que triunfa un sentimiento de seguridad, no tiene otro sentido que el apaciguamiento que el largo sufrimiento que la precedió.  Pues hay, para los amantes, más posibilidades de poder encontrarse durante largo tiempo que de gozar en una contemplación exaltada de la continuidad intima que los une. (Sylviane Agacinski).  Si la unión de los dos amantes es un efecto de la pasión, entonces pide muerte, pide para si el deseo de matar o de suicidarse. La prohibición esta ahí para ser violada, debe tornar inteligible el hecho de que la prohibición de dar la muerte a los semejantes, aun siendo universal, sin oponerse en ninguna parte de la guerra.
“La paradoja de la prohibición generalizada, quizá no de la sexualidad, pero si de la libertad sexual” (Sylviane Agacinski). La prohibición nos aparece directamente, mediante el descubrimiento furtivo parcial para empezar del territorio vedado, mientras que el acto sexual tiene siempre un valor de fechoría, tanto en el matrimonio como fuera de él. Lo tiene sobre todo si se trata de una virgen; y siempre lo tiene un poco la primera vez.
La orgia no es la situación extrema a la que llego el erotismo en el marco del mundo pagano. La orgia es el aspecto sagrado del erotismo, allí donde la continuidad de los seres, más allá de la soledad, alcanza su expresión más evidente. Porque ellas no son más deseables que ellos, pero ellas se proponen el deseo. La mujer desnuda esta cerca del momento de la fusión; ella lo anuncia con su desnudez. “Esa es la desnudez de un ser definido, aunque anuncie al instante en que su orgullo caerá en el vertedero indistinto de la convulsión erótica”. (Sylviane Agacinski). Es un hecho de prostitución, pero tardía, donde la primacía del interés económico dejo en la sombra este aspecto.
En realidad no es el pago lo que fundamenta la degradación de la prostituta.  El pago bien podría entrar en el ciclo de los intercambios ceremoniales que no implicaban un comercio.  Pero la vida esta desbordada por el deseo lo cual hace dulce quedarse en el deseo de exceder, sin llegar hasta el extremo, sin dar el paso, dulce es quedarse largamente ante el objeto de ese deseo, manteniéndose en vida en el deseo, en lugar de morir yendo hasta el extremo, cediendo al exceso de violencia del deseo.  Llegando a la belleza de la mujer deseable que anuncia sus vergüenzas; justamente, sus partes pilosas, sus partes animales.  La belleza negadora de la animalidad, que despierta el deseo, lleva, en la exasperación del deseo, a la exaltación de las partes animales.  Menciona Leonardo Da Vinci, “El acto de apareamiento y los miembros de los que se sirve son de una fealdad tal, que si no hubiese la belleza de las caras, los adornos de los participantes y el arrebato desenfrenado, la naturaleza perdería la especie humana”.  Esto es lo que el Márquez de Sade comentaba acerca del hombre solitario del que es portavoz que no tiene en cuenta de ningún modo a sus semejantes: es en su soledad un ser soberano, que nunca se explica que no rinde cuentas a nadie. Con esto en plano, se diría que la infidelidad es un acto naturalmente real y que sobre todo esta justificado a pesar de no ser permisible, ya que el deseo que desde la infancia se hace manifestable en la edad adulta, donde culturalmente el matrimonio y la monogamia solo estaban para acto de la procreación, mientras que la poligamia, solo era acto de violencia no solo para la otra parte de la pareja sino hasta para uno mismo, que no importa cuanta belleza este de por medio, el desenfreno hacia la mujer es natural y sobre todo permisible, sin llegar al exceso, es por eso que hasta religiosamente para la mujer el acto de infidelidad o traición sea materia de justificación solo para ellas, no para los hombres, porque Eva fue engañada por un ser superior, una serpiente, el más astuto de todos, mientras que Adán, fue engañado por un ser inferior, la mujer, quedando atrapados en el deseo, y por cometer el pecado sino por desobediencia, logrando que la infidelidad se convierta en una exogamia siendo el don de las mujeres y la necesidad de una regla para repartirlas entre los hombres, funcionando las mujeres en el matrimonio no como signo de valor social sino como estimulante natural. 

La igualdad de género en el México actual

La igualdad de género en el México actual
Gender equality in contemporary Mexico
César Olvera Navarro
Universidad Bancaria de México

RESUMEN
La igualdad de género en México actualmente esta muy tocada, tanto es el caso que no se ha visto como una igualdad dada por hecho, sino solo tener en cuenta los mismo derechos pero no las mismas obligaciones, dejando de lado el género y por ende las costumbres de la cultura que se tienen muy arraigadas en México, es el caso de que esta muy enterrado el tema del machismo y del feminismo en el país, estando muy separado de esto la equidad que se espera tener y que no se tiene en México.
Palabras clave: género, igualdad, cultura, machismo y feminismo.
ABSTRAC
Gender equality in Mexico is currently very touched, so much the case that has not been seen as an equality taken for granted, but only consider the same rights but not the same obligations, apart from gender and therefore the customs of the culture that are deeply rooted in Mexico, if it is too buried the issue of sexism and feminism in the country, being very separate from this equity is expected to have and you do not have in Mexico.
Key Words:  gender, equality, culture, sexism and feminism.







El concepto de género, introducido en la teorización feminista en los años setenta. Ha tenido una especial relevancia en los países anglosajones, en la medida en que permitió subrayar, por un lado, la ocultación de la diferencia entre los sexos bajo la neutralidad de la lengua y, por otro, poner de manifiesto el carácter de construcción socio-cultural de esa diferencia.  Sin embargo, la naturaleza de esta noción es tan problemática como polémica, y en las ultimas décadas su uso se ah extendido de una manera abusiva generando, a su vez, numerosas criticas.  Una de sus principales paradojas es que, a pesar de que género se define fundamentalmente por su oposición a sexo, es frecuente encontrar en textos científicos y periodísticos una simple sustitución del segundo por el primero.  El problema es que de este modo se encubren, entre otras cosas, las relaciones de poder entre los sexos, como sucede cuando se habla de violencia de género, en lugar de violencia de los hombres hacia las mujeres o al contrario, una categoría neutra oculta la dominación.
En muchas ocasiones el género se usa con el objeto de buscar una legitimación académica, política o social, sin importar demasiado al contenido al que hace referencia.
El problema político se acompaña de un problema epistemológico: ¿es pertinente el sistema heurístico de dos términos que se oponen o se contradicen? La critica que utiliza este esquema, ¿no es, a su vez, prisionera del mismo, en la medida en que lo convalida? La oposición entre naturaleza y cultura es un marco conceptual propio de la época moderna; ¿se modifica algo al replicarla en la tensión entre lo real y el concepto? El pensamiento nutrido por el cuestionamiento y la acción feministas, ¿no debería inventar un marco nuevo, una problemática nueva para la cuestión de la diferencia de los sexos? A la oposición de lo biológico y lo social (ya sea bajo la forma de sexo frente a género o, a la inversa, de género contra sexo).
El desarrollo de los procesos sociales contribuye de manera importante en el surgimiento de los grandes acontecimientos mundiales que cambian y transforman las formas de vida y las funciones sociales.  La primera y segunda guerras mundiales obligaron a las mujeres a incorporarse en el trabajo de las industrias y sustituir a los hombres que estaban en el frente; una ves que finalizaron ambas guerras, las mujeres regresaban al mundo privado, de lo domestico.  Sin embargo, en la segunda posguerra, varias mujeres continuaron en sus actividades remuneradas iniciando así una incorporación masiva del sexo femenino al ámbito laboral.  Las mujeres se han incorporado a la vida pública en diferentes momentos y circunstancias, tanto particulares como sociales, en situaciones de crisis económicas, sociales políticas y en momentos coyunturales, que contradictoriamente han sido claves en este proceso de crecimiento de la condición social de las mujeres.  La condición social de las mujeres implica todas aquellas características económicas, sociales y políticas que definen sus funciones y papel en la sociedad en los diferentes momentos históricos, y que se estudian a través de la categoría de género.
Aunque ser de un cierto género no implica que se desee de una cierta manera, existe no obstante un deseo que es constitutivo del género mismo y, como consecuencia, no se puede separar de una manera rápida o fácil la vida del género de la vida del deseo. ¿Qué es lo que quiere el género? Hablar de esta manera puede parecer extraño, pero resulta menos raro darse cuenta de que las normas sociales que constituyen nuestra existencia conllevan deseos que no se originan en nuestra individualidad. Esta cuestión se torna más compleja debido a que la viabilidad de nuestra individualidad depende fundamentalmente de estas normas sociales.  Esto significa que en la medida en que el deseo esta implicado en las normas sociales, se encuentra ligado con la cuestión con el poder y del problema de quien reúne los requisitos de lo que se reconoce como humano y quien no.
Esto es por un lado, donde las reglas sociales intervienen en la medida en que el género se va alentando y va subiendo de rango, pero en México existe una problemática actual y no se esta hablando de un machismo controlador, ni de un feminismo opresivo, ni todo lo contrario, sino de la unión de transgéneros, ese problema que no solo afecta a la sociedad sino a una cultura por cierto machista que logra que la mente se bloquee y no deje dar paso a nuevas ideologías.   Los recientes esfuerzos para promover el matrimonio de lesbianas y gays promueven también una norma que amenaza con convertir en ilegitimas y abyectas aquellas configuraciones sexuales que no se adecuen a la forma del matrimonio, ni en su forma actual, ni en su forma corregible.
Si hace una o dos décadas, la discriminación de género se aplicaba tácitamente a las mujeres, esto ya no sirve como marco exclusivo para entender su utilización contemporánea, la discriminación de las mujeres continua y más si ellas son pobres o de color, y no se esta hablando de un marco social de los Estados Unidos, sino que de  un marco global, donde aún se esta haciendo presente el poder masculino, cuando ya no tiene que ser así, si se esta buscando desde hace muchos años, ¿Qué es lo que hace falta como sociedad para entender que ya no estamos en el mundo donde la opresión de género este por encima, ahora a pesar de la discriminación de la mujer, también esta en parte hacia el hombre, de que se trata, de ¿una guerra de sexos, o de géneros?, para ver quien puede más no es necesario una guerra más, sino pararlas definitivamente, existen normas sociales muy antiguas que hoy en día nos hacen demasiado falta, como lo es caballerismo, donde el varón era capaz de dar ese valor a la mujer, de saber y reconocer que le hace falta, que no solo es un vil objeto del que pueda utilizar cuando le de esa necesidad o ganas de humillar porque tal parece que solo se hace eso hoy en día, donde aún no se esta presente en mente y que tal ves no llegue a darse donde a nadie le guste que lo manden, y menos de género distinto, se esta empezando a dar esa parte en nuestro país y se esta tocando fondo, la equidad de género buscada tiempo atrás, no se esta ni empezando a dar, solo se sabe que esta presente pero no se hace nada para reconocerlo, en México la equidad no existe, mucho menos la igualdad y va desde las clases sociales, donde la marginación tiene mas que ver que lo que en realidad mostramos, nada de cultura, y se supone que de eso estamos llenos, seguirá la equidad de género buscando lugar en este país, dando que desear para nuevas generaciones y seguir en esa lucha constante, donde no gana, pero como se pierde a misma humanidad.








REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

Butler, Judith. (2004). Deshacer el género, (1a ed.). España. Ediciones Paidós.

Chávez, C., Julia del Carmen. (2004). Perspectiva de género. México. Plaza y Valdez.

Tubert, Silvia. (2003). Del sexo al género. Los equívocos de un concept. España. Huertos, S. A.




domingo, 12 de febrero de 2012

Opresión de género: Feminismo y masculinidad



Opresión de género: feminismo y masculinidad
Gender Oppression: feminism and masculinity
Cesar Olvera Navarro
Universidad Bancaria de México

RESUMEN.
El hombre y la mujer han llevado roles sociales totalmente distintos desde tiempos muy remotos hasta la actualidad, por lo que hace tiempo se comenzó con una lucha de sexos, y de reconocimiento para saber quien era más fuerte, por lo cual, comenzó en una gran presión social, quien era más competente a los ojos de la sociedad, dando como resultado, el cierre de culturas arraigadas por tramar ser mejor que los demás, sobre todo de hombres y mujeres del uno y del otro.
Palabras claves: rol, sociedad, opresión y cultura.
ABSTRAC.
The man and woman have been totally different social roles since ancient times to the present, so long ago began with a battle of the sexes, and reconnaissance to see who was stronger, which began in a large social pressure, who was more competent in the eyes of society, resulting in the closure of plotting rooted cultures better than others, especially men and women of one or the other.
Key words: role, society, culture and oppression.

En la historia mexicana se ha analizado y reinterpretado varios aspectos y periodos para integrar a las mujeres y a las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres, esto contribuye a entender las distintas construcciones de feminidad y masculinidad sus variaciones a través del tiempo y sus complejas relaciones, entre clase, género, raza y etnicidad, se hace hincapié en las experiencias, prácticas y representaciones de las mujeres y los hombres para descifrar como diferentes ideas sobre género han sido elementos importantes en la construcción de la ciudadanía, el nacionalismo y en ideologías en torno a la política, el trabajo y la belleza, se utilizan diferentes perspectivas históricas, historia social, laboral, cultural y vida privada, pero su eje central en el análisis de género.

El punto inicial de partida inicial fue la invisibilidad de las mujeres como actores sociales e históricos y que “mujer”, “hombre”, “feminidad” y “masculinidad” son construcciones históricas y culturales.   La historia de mujeres y la historia de género han sido producto de una construcción transnacional en las últimas décadas, pero ah dominado la cultura académica, los estilos de escribir los avances teóricos y empíricos que han creado un marco de referencia lingüístico y analítico estadounidense, que hace visibles a las mujeres como sujetos históricos en tanto agentes de cambio y revela las relaciones implícitas o explicitas de poder, pero que silencia otras perspectivas que no son parte de la cultura y lengua anglosajonas.   Gracias a esos esfuerzos, muchas veces individuales, se han logrado establecer centros de investigación enfocados en estos temas, a veces con financiamiento externo inicial como es el caso del Programa Interdisciplinario de Estudios de la Mujer (PIEM) de El Colegio de México; el área de investigación, mujer, identidad y poder, de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco; el Centro de Estudios de la Mujer de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que desapareció y después continuó esta línea de investigación ya como el Programa Universitario de Estudios de Género, de la misma casa de estudios.

Hasta mediados del siglo XX las mujeres estuvieron excluidas de las filas de la discusión de los asuntos públicos, así como del derecho al sufragio, por ello pugnaron por alcanzar lo que consideraban un acto de justicia elemental: la toma de decisiones colectivas para convertirse en interlocutoras de la política.   Específicamente a lo que significó alcanzar en un primer momento la ciudadanía plena para después lograr el acceso a la llamada igualdad democrática.   Las mujeres que deseaban participar habían levantado su voz para poder elegir a sus gobernantes y acceder al espacio de la política formal. ¿Qué significado tiene la plena incorporación de las mujeres al espacio público-político?, ¿Cuál ha sido la trayectoria recorrida para conseguir ese derecho?, ¿Cómo se organizaron los grupos de mexicanas que empujaron el reconocimiento del voto?, ¿Quiénes fueron estos grupos? Estas y otras interrogantes surgen cuanto se trata de acercarse al análisis de la incorporación de las mujeres a la ciudadanía plena.    Por su parte el gobierno necesitado de legitimidad y credibilidad, se valió de los recursos que ellas ofrecían y a cambio consiguió incorporar a un numeroso contingente de mujeres al partido oficial.

Si bien la histografía ha responsabilizado textos didácticos de la construcción de papeles de género opresivos contra la mujer, ningún historiador ah analizado cómo el discurso patriarcal de los manuales de urbanidad moderó las relaciones entre varones, tanto de distintos orígenes sociales y raciales, como de una amplia gama de masculinidad.   Al codificar distintas maneras de ser hombre, inferiores y superiores, jóvenes y viejos, amos y servidumbre, padres e hijos, ricos y pobres, extraños y conocidos, hombres de mundo e ignorantes, civiles y militares, se iba delineando una masculinidad optima, hegemónica, la masculinidad hegemónica se constituía mediante una representación de lo que comúnmente era visto como decente, culto, y por ende europeo, si bien esta ultima características se lograba mediante patrones de consumo, comportamiento y sociabilidad.   La subjetividad del hombre hegemónico existió en una coyuntura crítica en el desarrollo de la sociedad mexicana: la aparición del ciudadano y del individuo durante el difícil y conflictivo proceso de globalización que facilitaron la elaboración, en distintos espacios (públicos y privados, centro y periferia) de identidades individuales matizadas fuertemente por la intersección de género, clase, etnia, e incluso emoción.

Hace diez años se analizaban textos feministas acerca de, “que significa ser mujer, cómo varía en el tiempo y en el espacio la concepción cultural de la categoría mujer y como influye esa idea en la situación de la mujeres en cada sociedad”.   El desarrollo de la idea necesita del concepto de género y del concepto de relaciones de género, es decir, de las distintas definiciones de hombre y mujer, con los correspondientes atributos aceptados de la feminidad y la masculinidad.
Una de las definiciones más interesantes del pensamiento feminista que se han encontrado recientemente es la debida a Griselda Pollock en el prefacio de su selección titulada Generations and Geographies in the Visual Arts.
El feminismo propone a la mujer un compromiso político y un cambio para si y para el mundo. El feminismo plantea un compromiso para la plena apreciación de lo que las mujeres inscriben, articulan e imaginan en formas culturales: las intervenciones en el campo del sentido y la identidad que proceden de ese lugar llamado “la mujer” o “lo femenino”. El feminismo se refiere también a una revolución teórica en la comprensión de los conceptos de arte, cultura, mujer, subjetividad, política, etc., pero no implica la unidad en el campo teórico en la perspectiva adoptada o en la posición política. El feminismo se ha identificado con un movimiento de mujeres, lo cual es importante desde el punto de vista histórico, pero en el momento actual su autonomía como lugar en el que se sitúa la cuestión del género adquiere un significado político y teórico especial.

El proyecto feminista, su examen teorético de las distintas formas de ser hombre o mujer y su oposición a las opciones convencionales no es, desde luego, una empresa fácil, dado que pide ni más ni menos que el desmantelamiento de las bases que sostienen las relaciones sociales cotidianas y la mayoría de las instituciones y estructuras de poder, así como de los fundamentos teoréticos de las divisiones convencionales de género.   Y ello es así porque el establecimiento de una diferencia de categorías entre las mujeres y los hombres, si las primeras son una cosa, los segundos serán todo lo contrario.   Como sostiene Doreen Massey los dualismos profundamente interiorizados estructuran la identidad personal y la vida cotidiana y este hecho tiene consecuencias para la vida de otras personas, porque estructura, a su vez la práctica de las relaciones y las dinámicas sociales y extrae la codificación de lo femenino y lo masculino de los cimientos sociofilosóficos mas profundos de la sociedad occidental.

A la vez juega un papel importante la cultura cuando aporta elementos que nos facilitan entender lo permanente y lo variable; por eso se puede considerar que siempre están en continua creación, recreación y producción humana, no se queda estática que sino que es transformadora.   Por ser la cultura producida, y recreada por los seres humanos nos facilita poder acercarnos a los seres que la construyen y a los espacios de construcción privado y público, en el contexto permanente de toda cultura, en las partes sociales de la cotidianidad vemos su influencia y determinación en cuanto a las identidades de género: femenino y masculino.

La cultura transforma, es una fuerza transformadora, iluminante para la vida, y el motivo es poder acercarse y entender la posición diferente que tienen los diferentes grupos sociales sobre sus construcciones de género.   Además en la cultura existen cosmovisiones que cada pueblo tiene forjadas desde su experiencia, y que posibilitan la diversidad cultural y refuerzan la identidad.

Por eso Guerrero afirma que: “la cultura rebasa lo lingüístico; se expresa también en lo social, económico, lo político, lo ideológico, por ello no podemos buscar cultura en aquello que sea fácilmente perceptible: vestido, lengua, ritualidad, fiesta, etc., sino también aquellas manifestaciones que no están conscientemente vividas”.

Esta identidad hace que cada persona se identifique a sí misma como hombre o como mujer en función de sus características físicas.   Decía Bem (1978), que la identidad de sexo se ha basado tradicionalmente en tres componentes: la preferencia sexual, la identidad de género y la identidad de rol sexual.    Sau (1993), señala que el género tiene una doble vertiente: la colectiva, en cuanto que implica la adaptación de las personas a las expectativas de la sociedad y, por lo tanto, a los roles de género; y la individual, referida a cómo vive cada uno su propio género y mantiene su individualidad respecto a los demás.   “la igualdad a sí mismo, la unidad y la persistencia de la propia individualidad como mujer, varón o ambivalente, en mayor o menor grado, en especial tal como es experimentada en la conciencia acerca de sí mismo y en la conducta, la identidad de género es la experiencia personal del rol de género y este es la expresión pública de la identidad de género”.

La identidad de género suele sustentarse en el sexo asignado al individuo, lo cual no necesariamente coincide con el sexo biológico (genético, cromosómico, gonadal, etc.). ¿Existe, en consecuencia, una relación directa entre los factores biológicos del sexo y la identidad de género?

Se ha sabido que hasta en cuestión de salud existe opresión entre la diferencia de géneros y la lucha interminable ente feminismo y masculinidad.   Los estudios sobre salud mental, en particular requieren, hoy de una diversificación de enfoques para atender las distintas problemáticas que se presentan en la población que requiere de atención psiquiátrica y psicoterapéutica.  Uno de estos ámbitos es el estudio de los problemas que competen al género femenino.   Asumir una perspectiva de género permite reconocer las condiciones específicas el ámbito de desarrollo social que enfrentan las mujeres y los hombres para identificar las particularidades de su salud.   Fuera de eso Según lo menciona Lipovesky, existen indicadores importantes que hacen más factible entender la presión entre los géneros.   El hombre sigue asociado prioritariamente a roles públicos e instrumentales, la mujer a roles privados, estéticos y afectivos; lejos de obrar una ruptura radical con el pasado histórico, la modernidad labora por reciclarlo sin cesar.





CONCLUSIÓN.

La opresión de género se ha ido marcando a través de los tiempos y de la misma historia, debido a que al paso de los años, se ha consumado una larga pelea entre hombres y mujeres, dando lugar a una guerra interminable de sexos, y por lo tanto de roles, ya que el hombre ah ido dejando huella como el sexo fuerte y la mujer como el sexo sumiso y dejado, por lo cual actualmente con la lucha de equidad de género no se dan pautas de convivencia y de acuerdos entre el uno y el otro.

Actualmente la distinción entre lo femenino y lo masculino es solo parte de un amplio estudio, por lo que en este país con tantos cambios que van desde la democracia hasta el cambio de roles en cuanto al matrimonio, a marcado fuertes declaraciones de que las mujeres pretenden actuar como hombres para que se les reconozca ante la sociedad y que no siga el papel de ser el sexo débil, y si se toma como referencia los hechos históricos en el país acorde al machismo, la mujer era la dejada, y ahora al quererse salir de dicha situación, reacciona de la misma manera haciendo o tratando de humillar o minimiza al hombre, es ahí donde se encuentra en plena insatisfacción de ambos, ya que el hombre comienza a actuar de la misma manera como mujer para que no vulva a caer en la misma situación de ser el golpeador, el fuerte, el que imponía fuerza y voluntad, y la mujer como hombre para que se le tuviera un poco de respeto en cuanto a la cultura arraigada que se encuentra en el país.

Si la cultura se hiciera a un lado, y dejara paso a una mejor personalidad daría lugar a que no se viera el cambio de roles de género o sociales ya que se encontraría una perfecta armonía entre los dos géneros en búsqueda de una mejor contexto con mejor convivencia entre los dos.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA.
Fernández, A. M. T., Ramos, E. C. y Porter, S. (2006). Orden social e identidad de géner. México siglos XIX y XX. México. CUCSH-UdeG.
McDowell, L. (2000). Género, Identidad y Lugar. Madrid. Ediciones Cátedra.
Bonilla, C, M. (2002). Machonas y Mandarinas. Construcción de identidades de género en la Amazonía ecuatoriana. Quito-Ecuador. Ediciones Abya-Yala.
Jayme, M. y Sau, V. (2004). Psicología diferencial del sexo y el género. Fundamentos. España. ICARIA editorial, s.a.
Rubio, R. M. A., Meza, C., Avalos, T. A., Padilla de la Torre, M. R., Patiño, B. P., Díaz, C. O. M., y Galindo, L. C. (2005). Espacios de género. México.


  

viernes, 24 de junio de 2011

Lo que a las mujeres les gusta de los hombres

La mayor parte de los hombres piensa que las mujeres prefieren a los que son extremadamente sentimentales, romanticos y que tienen facciones finas. Sin embargo, esto ni siempre es así, pues hay mujeres que optan por los varones toscos y fuertes, que no sean cursis ni más detallistas que ellas.
Actualmente, no hay un perfil especifico para los gustos femeninos; hay tantas predilecciones como hombres y mujeres hay en el mundo. El agradarle y parecerle interesante a una mujer dependera en gran medida de lo que ella esté buscando, por lo tanto, no hay que preocuparse demasiado por poseer las cualidades que -segun los prototipos- todo hombre debe tener.
Las voces femeninas hacen su aparición y declaran lo que les agrada, en diversos aspectos, de los hombres.
ASPECTO SOCIAL:
* Muchas mujeres prefieren a los hombres que apoyan su desarrollo profesional.
* Las mujeres siempre se sentiran mejor con un hombre que sea generoso con el dinero.
* Valoran mucho a los que las traten con respeto y educación, sobre todo en publico.
* Están más cómodas con hombres que gustan de compartir las tareas del hogar.
* Aprecian mas a los varones que tengan propuestas inteligentes para gastar el dinero que les sobra.
* Prefieren recibir como regalo un ramo de flores, un perfume, joyas, un libro o un CD antes que ropa.
* Para algunas mujeres es cursi y poco original que sus parejas les obsequien chocolates y muñecos de peluche.
* Sienten mayor aprecio por los hombres que no critican sus aficiones, sino por el contrario, las respetan y hasta las comparten.
* A muchas les gusta dividir los gastos de las citas.
* Hay ciertas mujeres a las que no les incomoda salir con hombres mayores.
* Consideran excelentes compañeros a quienes son respetables dentro de la sociedad en que viven.
ASPECTO FISICO:
* A las mujeres les agrada bastante que los hombres tengan musculos firmes y fuertes.
* Se sienten mas atraidas por quienes tienen un cuerpo bien formado.
* Casi todas rechazan a los varones que son más bajos que ellas, prefieren a los altos.
* Para las mujeres, son más atractivos los hombres delgados.
* Evitan relacionarse con hombres que tienen un aspecto descuidado y sucio.
* Aceptan que la apariencia fisica de un varon es primordial para que puedan fijarse en el.
ASPECTO PSICOLÓGICO:
* Los varones con un buen sentido del humor son los que tienen mas exito con las feminas. Las mujeres prefieren a quienes son inteligentes, maduros e independientes.
* Las mujeres siente especial atracción por los hombres que las apoyan sin criticarlas, regañarlas, ni aconsejarlas.
* Prefieren a los hombres que les dan consejos y orientación solo cuando ellas lo requieren.
* Les agradan los que estan al tanto de ellas, de sus problemas, logros, aspiraciones, entre otras cuestiones.
* Muestran especial interes por los varones que no huyen o se quedan callados cuando se les cuenta un problema.
* Les molesta que ellos esperen que sean compacientes en todo momento.
* Para las mujeres es muy importante sentirse escuchadas.
* Les enfada que un hombre quiera ser mas simpatico de lo normal.
* Admiran a los que son capaces de resolver dificultades y librar obstaculos.
* La mayoria de las mujeres busca a varones que sean seguros de si mismos y que por lo tanto les brinden confianza.
* Les fastidian los que todo el tiempo hacen reproches.
* No simpatizan con los que constantemente critican y cuestionan todas sus conductas.
ANATOMÍA:
cabello: A pesar de lo que muchos pudieran pensar, casi todas las mujeres prefieren a los hombres que tienen cabello corto.Sienten especial rechazo por quienes tienen el cabello largo, maltratado y sucio. Sin embargo, saben apreciar una cabellera cuidada y limpia.
hombros: Les gustan los hombres que tienen hombros anchos. A muchas les agradan los brazos fuertes y tonificados.
glúteos: A las mujeres les gusta que sus parejas tengan glúteos firmes. Les atraen, al igual que a ellos, los traseros bien formados. Muchas sienten un extraño placer al pellizcarles los glúteos.
cara: Prefieren a los hombres que tienen un rostro varonil. Les gusta quienes tengan un menton prominente. A muchas mujeres les parecen mas atractivos los hombres que tienen barba y bigote. Unas cuantas prefieren que la expresión de ellos sea seria y adusta.
pecho: A las mujeres tambien les encanta acariciar el pecho masculino. Gran parte de las damas prefieren a los hombres que tienen vello en el pecho, sin embargo, hay otras tantas que gustan mas de los lampiños. No les agrada mucho que sus compañeros tengan demasiado volumen en las mamas.
ojos: Hay mujeres que declaran que los ojos y la mirada son un factor importante en los hombres, sin embargo, no se les prstan tanta atención como a los ojos femeninos. A las mujeres les encanta si sus parejas tienen las pestañas rizadas, sin embargo, la gran mayoria de los hombres no las tienen asi.
pies: Todas la mujeres odian que sus parejas tengan mal olor de pies. admiran a los hombres que se los cuidan.
manos: Les atraen mas los varones que tienen mamos grandes, fuertes, pero sobre todo limpias y bien cuidadas. La gran mayoria de las mujeres detesta que los hombres tengan las uñas largas y sucias.
piernas: A las mujeres no les agradan mucho las piernas extremadamente delgadas y sin forma. Prefieren a los hombres con piernas velludas, aquellos que tienen piernas lampiñas se les hacen poco atractivos. Les fascinan quienes tienen fuerza en estas extremidades.
SEXUALIDAD
Aspectos emocionales:
* Muchas mujeres prefieren a los hombre atentos y sensibles.
* Aquellos que son mas tiernos y cariñosos tienen mayor aceptacion entre las damas.
* Adoran a los que son detallistas y les ponen atencion en todo.
* Les encanta que los varones sean capaces de recordar fechas importantes, como: cumpleaños, aniversarios, citas, entre otras.
* Las mujeres prefieren el romance y la pasion.
* Necesitan que sus parejas les demuestren su afecto constantemente.
* Detestan salir con hombres celosos y posesivos.
* Adoran a quienes las protegen y cuidan, pero sin caer en los excesos.
Aspectos sexuales:
* A muchas mujes les fascina que los hombres se tomen su tiempo para explorar su anatomía (ubicar su clitoris, ver como estan conformados los labios vaginales, donde y como es la apertura de su vagina), para que las estimulan correctamente.
* Para todas las mujeres es fundamental que sus parejas sepan que el clitoris es el organo sexual mas importante de ellas.
* Les interesa mucho tener una buena comunicación con su pareja sobre aspectos sexuales, como sus fantasias, deseos y preferencias.
* Les excitan mucho los juegos precoitales.
* Se sienten mas motivadas si sus parejas estimulan sus diferentes zonas erogenas (senos, genitales,orejas, cuello, brazos, manos, espalda, entrepierna, muslos, e incluso los pies, los labios y la cara) antes de un acto sexual.
* Les gusta que sus compañeros las acaricien suavemente, sin rudeza, y que aumenten la intensidad de las estimulaciones conforme se excitan.
* Para muchas el cunnilingus (sexo oral) es una de sus practicas sexuales favoritas.
* Las posturas sexuales que mas les agradan son aquellas en las que ellas estan arriba , pues estas facilitan la motivacion del clitoris y les permiten controlar la penetracion.
* Les gusta contemplar que sus parejas se mastirben.
* Odian que las obliguen a hacer practicas sexuales que no les gustan, como sexo oral o anal.
* A muchas mujeres les disgusta que sus parejas intenten hacerles tragar el semen despues de practicarles una felación.
* Prefieren a los amantes que prueban distintas posiciones sexuales.
* A la gran mayoria de las mujeres le molesta que despues del coito, los hombres salgan corriendo de la habitacion para limpiarse.
* Les encanta que les den cariño y atencion despues de cada encuentro sexual.
* Sienten mayor atraccion por los hombre que usan su imaginacion y proponen utilizar diversos artefactos en los encuentros amatorios, como: velas aromaticas, espuma, frutas, aceites, juguetes sexuales, hielo, espejos, entre otras cosas.
* A muchas les agrada que sus hombres sean aventureros, creativos y que decidan tener relaciones sexuales en lugares que pueden parecerles divertidos y excitantes.
asi que a ponerse abusados eh......... que ahora es cuando hay que ponerse mas al tiro con la caza de mujeres, ademas que no piden mucho.